Este 12 de junio amaneció con la noticia de la partida, a los 60 años, de uno de los más grandes del deporte cubano, latinoamericano y mundial, el boxeador Teófilo Stevenson Laurence.
Busqué inmediatamente con profundo dolor las fotografías recientes que lo muestran sonriente, en las que aparezco a su lado. Todos los de mi generación y los que me anteceden recordamos que cuando se anunciaba: “hoy pelea Stevenson”, todo el pueblo, incluidos mujeres y niños, esperaban el momento de ver sobre el ring a ese hombre de pocas palabras y mucha acción, de coraje y valentía, sencillo y modesto. Sus valores, unidos a su fidelidad y patriotismo, lo elevaron más alto que sus seis pies y dos pulgadas.